Arqueología

Cacería, pesca y recolección: el aprovechamiento del paisaje por los antiguos habitantes de Palenque

Mtro. Carlos Miguel Varela Scherrer 

Comprender el paisaje que rodeaba las antiguas ciudades mayas es una premisa importante en tiempos actuales, sobretodo cuando existe una preocupación cada vez mayor respecto al cambio climático y la pérdida de biodiversidad asociada. El caso de Palenque es un tema interesante desde el punto de vista paleoambiental, pues se ha propuesto que la presión demográfica hacia finales del Clásico y las prácticas agrícolas para la alimentar a la creciente población propiciaron un deterioro de la selva que a la larga fue insostenible, llevando a Palenque a ser abandonada eventualmente. Cabe señalar que esta propuesta ha sido planteada desde una postura comparativa con otras ciudades mayas y estudios palinológicos y no desde la evidencia directa que nos ofrece el sitio.

En arqueología existen diferentes formas de aproximarse a la reconstrucción paleoambiental, una de estas es la zooarqueología, disciplina encargada de estudiar las poblaciones animales que interactuaron con el ser humano en el pasado. De esta forma, la zooarqueología al identificar las especies faunísticas en contextos arqueológicos permite, entre otros tópicos, conocer los lugares donde el hombre antiguo cazaba, pescaba y recolectaba. Así la fauna recuperada en las excavaciones arqueológicas de la antigua Lakam ha’ señala una subsistencia variada: moluscos, peces, reptiles, aves y mamíferos. Entre los moluscos el más importante es el shute (Pachychilus indiorum), caracol que se sigue consumiendo en la actualidad en los alrededores de Palenque y en Chiapas donde se presente. Respecto a los peces la mayor parte la conforman especies de agua dulce locales como la castarica (Mayaheros urophthalmus), la tengüayaca (Petenia splendida), el pejelagarto (Atractosteus tropicus), el robalo blanco (Centropomus undecimalis) y dos especies de bagre (Ictalurus meridionalis y Ariopsis felis). Entre los reptiles encontramos cinco especies de tortugas: el pochitoque (Kirnosternon spp.), la mojina (Rhinoclemmys areolata), la hicotea (Trachemys venusta), el güao (Staurotypus triporcatus) y la tortuga blanca (Dermatemys mawii). En menores proporciones, pero también apareciendo entre los reptiles tenemos a la iguana verde (Iguana iguana) y al cocodrilo (Crocodylus spp.). Las aves están representadas por la codorniz (Colinus virginianus), el pavo de monte (Melleagris ocellata) y el faisán (Crax rubra). Finalmente, los mamíferos son los más diversos con dos especies de conejo (Sylvilagus brasiliensis y Sylvilagus floridanus), cuatro especies de tlacuaches (Marmosa mexicana, Philander opossum, Didelphis maruspialis y Didelphis virginiana), el sereque (Dasyporcta punctata), el tepezcuintle (Cuniculus paca), el armadillo (Dasypus novemcinctus), los venados cola blanca (Odocoileus virginianus) y cabrito (Mazama temama), el pecarí de collar (Pecari tajacu), el manatí (Trichechus manatus), el perro doméstico (Canis lupus familiaris), la zorra gris (Urocyon cinereoargenteus), el coatí (Nasua narica), el mapache (Procyon lotor), el oso hormiguero (Tamandua mexicana) y tres especies de felinos: el ocelote (Leopardus pardalis), el puma (Puma concolor) y el jaguar (Panthera onca).

Cada una de las especies enunciadas posee necesidades ecológicas particulares, mismas que les permiten alimentarse, reproducirse y subsistir. De esta forma existe fauna que puede tolerar la presencia humana (el venado cola blanca, por ejemplo), mientras que otras prefieren vivir lejos de los asentamientos urbanos (el venado cabrito, por otro lado). Un análisis hecho desde esta perspectiva nos deja ver que la fauna recuperada en Palenque proviene de distintos ecosistemas: milpa, vegetación secundaria, bosque y cuerpos de agua[1]. Estos datos nos permiten proponer por un lado una subsistencia variada por parte de los antiguos pobladores de Palenque y, por otro, señalar que la existencia de animales especializados en bosque evidencia la existencia de selvas en los alrededores de Palenque. Por tanto, la hipótesis de abandono del sitio por causas ambientales no es sostenible. Así mismo, basados en estudios etnográficos y comparativos de escenas polícromas de vasijas, se propone que los animales fueron obtenidos usando diferentes técnicas: la pesca empleando anzuelos y redes, los moluscos colectados a mano y la cacería usando cerbatanas, lanzas y trampas.

[1] Para mayor discusión ver Varela, Carlos 2017 La cacería en el Clásico Maya: análisis de los hábitats explotados en la región de Palenque, Tesis de Maestría en Estudios Mesoamericanos, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional Autónoma de México.

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