Ecología

La caoba (Zopilote: Swietenia macrophylla)

Román López González.

Es un árbol hermoso perenne originario de América central, México, América del sur y la India.  Árbol maderable y considerado precioso por ser útil en la realización de diversos muebles decorativos y muy valiosos. Su crecimiento es muy lento y alcanza hasta más 25 metros para ser efectivo utilizarlo y remplazarlo por uno nuevo;  para que obtenga su primera  madurez,  dura más de 10 años.

Hoy en día este hermoso árbol al igual que el cedro, son propuestos como proyectos de  siembra y cultivo, pues el gobierno de México a través de los organismos forestales,  impulsan esta propuesta con tres importantes objetivos: la reforestación, por el imparable calentamiento global; como convertidor del bióxido de carbono (que producen las industrias y los automotores irresponsablemente),  para generar oxigeno limpio que podamos respirar y mantener una mejor vida semi-saludable;  y la sustentabilidad a través de su aprovechamiento comercial  bajo  una responsabilidad de forma circular (cortar y sembrar).

Pero aun sin que se nos dé recursos para reforestar nuestro medio ambiente, todos aquellos quienes tienen un espacio o área para sembrar, deberían o deben realizar esta práctica humana y responsable con nuestro medio natural, pues de por medio están nuestras generaciones futuras quienes también tienen el derecho de apreciar y disfrutar un ambiente sano y abundante de grupos naturales. Es un árbol, realmente hermoso de un verde fuerte, desde sus hojas y corteza.

Pero aparte de su madera, algo interesante tiene para su verdugo, naturalmente como dijo Da vince, “cuando entendamos que los animales tienen alma e igual que nosotros, entenderemos que matarlos se convierte en asesinato, y serán castigados a como matan aun humano” (…), pues asesinamos a nuestro benefactor, resultando que sus semillas, sí, sus semillas, son un excelente inhibidor del cáncer y controla muy eficazmente a la azúcar en la sangre.

A parte, entre la cultura de pueblos originarios, su corteza lo utilizan para obtener colorantes, curtir pieles y un importante tónico para purificar la sangre.  Estos son algunos beneficios que la propia naturaleza, nos da y nos pide con ese grito silencioso que solo el aire reproduce, su supervivencia.

REFORESTEMOS NUESTRO MEDIO AMBIENTE. HASTA LA PROXIMA AMIGOS LECTORES DE LA REVISTA CRITERIO.

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